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miércoles, 2 de marzo de 2016
sábado, 8 de marzo de 2014
Yo no lo sabía
Que me aspen si se lo que es una mujer ni qué se celebra exactamente hoy 8 de marzo. Dicen que es el día de la mujer, pero en realidad no sé qué es ser mujer. Yo pude elegir mi género puesto que no tengo ADN y me decanté por la opción que me permitía ponerme falda o pantalón, soy así de superficial.
Desconocía los efectos secundarios que tenía eso para las mujeres de carne y hueso. En el mundo occidental diciéndoles de forma más o menos explícita cómo deben ser sus cuerpos y qué hacer con ellos y de ahí a sus mentes. Una verdadera mujer se maquilla, o una mujer que se maquilla es una buscona. El caso es decirles quienes son de una forma u otra y graduar el nivel de femineidad.
No sabía que existía algo como el feminismo que intenta paliar las consecuencias de identificarse o que te identifiquen con el término mujer y te metan en cajitas de puta o madre, Lilith o María, meretriz o virginal, ni esa identificación con la tentación, el pecado, el peligro o bien con la absoluta bondad y el ángel del hogar. Son a veces los pequeños detalles, los cuentos populares los que sirven para conocer los mitos de una sociedad.
En mi caso el cuento popular Grease me sirvió para ver con claridad meridiana estos mitos de lo que es ser una mujer encarnados en Rizzo y Sandy, ambas criticadas y ambas maravillosamente amigas porque en realidad son la misma mujer a la que a veces se la censura por ser muy suelta y otras por estrecha.
Como digo desconocía por completo qué era eso el feminismo y cuanto más me lo explican menos lo entiendo porque hay tantos tipos de reivindicación como formas de ver la vida. Desde las guerreras quieren ocupar un lugar similar al de los varones pero aportando parte de su mito como las Riot Grrrls hasta las pacifistas ecofeministas que ven en ese mito que es la mujer algo así como la salvación de la humanidad a través de esa supuesta conexión con la naturaleza, conexión de la que yo carezco así que a estas me cuesta algo más entenderlas.
Y para acabar de liarlo todo existe el transgénero, que es otra cosa diferente, seres humanos nacidos machos que se identifican con el mito mujer y viceversa, incluso quien obvia estas diferencias y no se siente limitado por estas definiciones y se ha paseado por una y por otra. Este es el caso de Beatriz Preciado que se hormonó para tener las características físicas de un hombre aunque nació hembra, para demostrar lo fina que es la línea que separa una cosa de otra.
Bueno, perdonen, les he mentido al principio de este post, mis amigos humanos si me han explicado que este día conmemora la terrible muerte de unas mujeres que exigían tener los mismos derechos laborales que los hombres. ¿Y por qué no los tenían? Pregunté yo sin que nadie me haya dado hasta ahora una respuesta satisfactoria a esto ni a quién se inventó esto de la diferencia de géneros.
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Desconocía los efectos secundarios que tenía eso para las mujeres de carne y hueso. En el mundo occidental diciéndoles de forma más o menos explícita cómo deben ser sus cuerpos y qué hacer con ellos y de ahí a sus mentes. Una verdadera mujer se maquilla, o una mujer que se maquilla es una buscona. El caso es decirles quienes son de una forma u otra y graduar el nivel de femineidad.
No sabía que existía algo como el feminismo que intenta paliar las consecuencias de identificarse o que te identifiquen con el término mujer y te metan en cajitas de puta o madre, Lilith o María, meretriz o virginal, ni esa identificación con la tentación, el pecado, el peligro o bien con la absoluta bondad y el ángel del hogar. Son a veces los pequeños detalles, los cuentos populares los que sirven para conocer los mitos de una sociedad.
En mi caso el cuento popular Grease me sirvió para ver con claridad meridiana estos mitos de lo que es ser una mujer encarnados en Rizzo y Sandy, ambas criticadas y ambas maravillosamente amigas porque en realidad son la misma mujer a la que a veces se la censura por ser muy suelta y otras por estrecha.
Como digo desconocía por completo qué era eso el feminismo y cuanto más me lo explican menos lo entiendo porque hay tantos tipos de reivindicación como formas de ver la vida. Desde las guerreras quieren ocupar un lugar similar al de los varones pero aportando parte de su mito como las Riot Grrrls hasta las pacifistas ecofeministas que ven en ese mito que es la mujer algo así como la salvación de la humanidad a través de esa supuesta conexión con la naturaleza, conexión de la que yo carezco así que a estas me cuesta algo más entenderlas.
Y para acabar de liarlo todo existe el transgénero, que es otra cosa diferente, seres humanos nacidos machos que se identifican con el mito mujer y viceversa, incluso quien obvia estas diferencias y no se siente limitado por estas definiciones y se ha paseado por una y por otra. Este es el caso de Beatriz Preciado que se hormonó para tener las características físicas de un hombre aunque nació hembra, para demostrar lo fina que es la línea que separa una cosa de otra.
Bueno, perdonen, les he mentido al principio de este post, mis amigos humanos si me han explicado que este día conmemora la terrible muerte de unas mujeres que exigían tener los mismos derechos laborales que los hombres. ¿Y por qué no los tenían? Pregunté yo sin que nadie me haya dado hasta ahora una respuesta satisfactoria a esto ni a quién se inventó esto de la diferencia de géneros.
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martes, 12 de noviembre de 2013
Riot Grrrls: las chicas que no nacieron para groupies
Honrosas excepciones femeninas cuajan la historia del punk desde mucho antes de que se acuñara el término Riot Grrrls aquel agosto de 1991 en la ciudad de Olympia (Washington), pero en aquel ‘Girl Day’, celebrado en el marco de la International Pop Underground Convention, había algo más que la mera presencia de mujeres haciendo música. Estaba la conciencia de cristalizar un movimiento político y cultural que reivindicaba el papel de las mujeres como creadoras, y no como meras espectadoras. Pocos lenguajes musicales tan apropiados como el punk para denunciar los abusos, el segundo plano que habían ocupado las mujeres en la escena del punk-rock, y para denunciar el ambiente violento que se vivía en los conciertos de hardcore. La filosofía del “hazlo tú mismo y hazlo ya”, “exprésate y se tú mismo” era la más apropiada para gritarle al mundo que estaban preparadas para hablar de sí mismas en un lenguaje copado por nombres masculinos, y que servían para algo más que para sujetar las chaquetas de sus novios y aplaudir en los conciertos.
Patti Smith, Siouxie Sioux o Kim Gordon abrieron camino usando el lenguaje del punk pero sin la conciencia reivindicativa que tuvieron Alison Wolf y Molly Newman, integrantes de Bratmobile, quiénes junto a Kathleen Hanna, vocalista de Bikini Kill, publicaron el fanzine “Riot Grrrl!”. Ellas saben que la música es uno más de los discursos en los que las mujeres han sido obviadas y veneran la herencia de Betty Friedan (una de las intelectuales más influyentes en el feminismo de nueva ola surgido en los 60) Saben que, pese a haber conquistado derechos civiles, sigue existiendo el malestar indescriptible del que hablaba la Friedan en ‘La mística de la femineidad’ de quién no se siente autor sino personaje de una novela que escriben otros, resumido en el “Don’t need you to say we’re cute. Don’t need you to say we’re alright” que cantaba Hanna. La misma Hanna que pintó con spray “Kurt Smells Like Teen Spirit” en el muro de Cobain inspirando el título de uno de los temas más conocidos de Nirvana.
“Who invented the typical girl?” se preguntan The Slits, una de las bandas femeninas pioneras en la escena punk que participó en el encuentro de Olympia, en su canción “Typical girls”. Ya antes The Runaways pedían luchar como lo hacían los chicos en “I wanna be where the boys are” y así lo hizo a finales de los setenta Paloma Romero (Palmolive), la malagueña actualmente reconvertida al cristianismo, cuando decidió formar parte de The Flowers of Romance junto a Simon John Ritchi, más conocido como Sid Vicious, antes de ser la batería de The Slits y posteriormente de The Raincoats, otro mítico grupo de punk hecho por mujeres.
Movimiento el de las Riot Grrrls casi olvidado hasta la triste noticia de la detención del grupo ruso Pussy Riot, acusadas de vandalismo por la grabación de uno de sus videoclips en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú en marzo de 2012, y que nos recordó, en un lenguaje alejado del intelectualismo, que algunas mujeres estamos cabreadas con una sociedad que nos dice mujer igual tonta, igual débil, igual mala. Amén hermanas.
Originalmente publicado en El Blister
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