jueves, 20 de febrero de 2014
La moda de España Já!
Ha terminado la MBFWM y no me he dado ni cuenta, no sé en qué estaría pensando para no prestar atención a ese escaparate internacional de la moda española, la Mercedes Benz Fashion Week Madrid, la pasarela Cibeles a la que de un tiempo a acá, no sé por qué, le vienen poniendo nombres anglos habiendo preciosas palabras castellanas y mucho menos entiendo por qué no es una marca patria la que patrocina el evento. Vale, ahora sé en qué estaba pensando para no estar al tanto a las propuestas fashionistas españolas para otoño-invierno 2014-2015. Pensaba en esos pequeños detalles en los que los responsables de la Marca España no caen o no quieren caer.
Vaya usted a saber si es por pura ignorancia o adrede por lo que no tienen en cuenta la incoherencia de presentarse ante el mundo como siervos de una marca de vehículos alemana y del idioma anglo. Oh si perdón la internacionalidad, que es más cool sí... y España seguirá sin serlo si ni los mismos españoles consideran la lengua castellana ni sus empresas merecedoras de formar parte de un evento con afán de mostrar al mundo su creatividad.
El caso es que saber sabía que se estaba celebrando pero estos pensamientos me hicieron perder la atención de lo que se supone que era el meollo de la cuestión, si la moda de España cuenta con auténticos referentes entre sus diseñadores como lo fue Balenciaga o Pertegaz. Ni caso hice hasta que de refilón vi lo que me pareció la melena de Myrtle Snow algo más rosácea, por el sol, pensé yo. Qué decepción ver que era una de las diseñadoras más populares en las secciones de material escolar y cosmética gran consumo de las grandes superficies. No por nada, sino porque soy muy fan de esa bruja fashionista y de Agatha Ruíz de la Prada no tanto aunque algo sí.
Soy fan de cómo se puede mantener un mito de gran diseñadora usando y abusando siempre de los mismos colores, motivos infantiles inspirados en el circo y de esos vestidos globo, cono, cuadrado o cualquier figura geométrica que quieran y que apenas nadie se pone ni en la calle ni en las grandes alfombras rojas porque hacen que las mujeres parezcan tentetiesos.
Muy admiradora de cómo presentó su colección que, como digo, se centraba en realzar sus iconos de marca requeteplasmados en cortes anodinos o en las formas inhumanas de sus trajes, rodeados de merchandising de su firma colocados en plan mercadillo. Bolsas llenas de artículos de consumo masivo adornaban la pasarela recorrida por Myrtles Snows estampadas hasta el hartazgo con los mismos corazones, nubes y margaritas de siempre. (Puenden verlo pinchando aquí)
Solo por mantenerte en el candelero de los grandes diseñadores autorreferenciandote hasta la saciedad desde los tiempos de “La moda de España Já” sin haber cambiado ni un poquito mientras reinas en los grandes almacenes con tu marca, por ese equilibrismo entre el esnobismo y el pueblo llano, mereces un lugar en el olimpo de la mercadotecnia.
miércoles, 15 de enero de 2014
Voy a serte sincero….
Igual es a mi sola a la que le recorre un escalofrío cuando oye esa expresión sobre todo si es seguida de un “porque a mí me gusta la sinceridad” y no le antecede una pregunta. Huyan despavoridos si creen que no hay tiempo para proteger sus partes blandas porque ese es el sonido del desenvainar de una daga que puede ir directa a alguno de pudores, complejos o miedos más profundos.
No se equivoquen, yo odio la mentira y la falsedad aunque sea una muñeca o precisamente por eso, porque las muñecas no engañan haciéndose pasar por humanas. Pero eso no quiere decir que uno tenga que ir soltando cada verdad que se le pasa por la cabeza sin procesarla y sin mirar dónde va a caer ni cómo cual pirotécnico ciego. Hay quién olvida que existe una tercera vía que es cerrar la boca para que no entren moscas ni salga uno de los platos preferidos de las mismas. Esa máxima que dijo algún sabio del lejano oriente "No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio".
Veo cierto egocentrismo en pensar que las opiniones de uno tienen que interesar así porque si sobre todo cuando el asunto no les atañe. Aunque se use de parapeto un “lo digo por tu bien” o el “hay confianza”. Esa entrañable confianza suele reservarse a la familia con la que te has pegado tantas puñaladas en las vísceras que llevas siempre contigo el hierro incandescente para cicatrizar la herida.
Hay un fenómeno psicológico llamado proyección que viene a ser eso de “ver la paja en el ojo ajeno” y se traduce en “consejitos vendo que pa mi no tengo” de modo y manera que quién más habla es quién más tiene que callar y lo hace por tu bien en vez de hacerlo por el suyo que a lo mejor sería “lo suyo”, valga la redundancia.
Por ser muñeca adoro la diferencia, dense cuenta que a nosotros los muñecos nos hacen en serie todos igualitos y nos tenemos que esforzar mucho en ser originales. Ustedes que la tienen no la desprecien diciéndoles a los demás quienes tienen que ser, disfruten de riqueza de encontrarse con lo diferente y no pretendan que el otro sea su reflejo, reflejo de lo que ustedes quieren ser o de lo que les gustaría que fuera.
No se equivoquen, yo odio la mentira y la falsedad aunque sea una muñeca o precisamente por eso, porque las muñecas no engañan haciéndose pasar por humanas. Pero eso no quiere decir que uno tenga que ir soltando cada verdad que se le pasa por la cabeza sin procesarla y sin mirar dónde va a caer ni cómo cual pirotécnico ciego. Hay quién olvida que existe una tercera vía que es cerrar la boca para que no entren moscas ni salga uno de los platos preferidos de las mismas. Esa máxima que dijo algún sabio del lejano oriente "No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio".
Veo cierto egocentrismo en pensar que las opiniones de uno tienen que interesar así porque si sobre todo cuando el asunto no les atañe. Aunque se use de parapeto un “lo digo por tu bien” o el “hay confianza”. Esa entrañable confianza suele reservarse a la familia con la que te has pegado tantas puñaladas en las vísceras que llevas siempre contigo el hierro incandescente para cicatrizar la herida.
Hay un fenómeno psicológico llamado proyección que viene a ser eso de “ver la paja en el ojo ajeno” y se traduce en “consejitos vendo que pa mi no tengo” de modo y manera que quién más habla es quién más tiene que callar y lo hace por tu bien en vez de hacerlo por el suyo que a lo mejor sería “lo suyo”, valga la redundancia.
Por ser muñeca adoro la diferencia, dense cuenta que a nosotros los muñecos nos hacen en serie todos igualitos y nos tenemos que esforzar mucho en ser originales. Ustedes que la tienen no la desprecien diciéndoles a los demás quienes tienen que ser, disfruten de riqueza de encontrarse con lo diferente y no pretendan que el otro sea su reflejo, reflejo de lo que ustedes quieren ser o de lo que les gustaría que fuera.
viernes, 27 de diciembre de 2013
I'll cry if I want to
En el ecuador de estas fiestas navideñas me ha dado por reflexionar acerca de todos los Mr Scrooge que me he ido encontrando todos los años por estas fechas y en intentar averiguar el auténtico motivo de ese odio visceral de algunos hacia esta celebración que unos tienen por religiosa y otros prefieren llamar solsticio de invierno. Que si es un dispendio innecesario, que si se ha perdido su verdadero significado, que si es un invento de los grandes almacenes o que es el reino de la falsedad.
Afirman no creer en la Navidad pero no me convencen porque, hasta donde yo sé, no está penado hacerse insumiso navideño. No tengo noticia de que haya multa para quién decida quedarse en casa el día de nochebuena y comerse un sandwitch mixto ni que haya cárcel por no salir a ver las luces navideñas ni siquiera maldición eterna para quien no coma polvorones. Así que se puede ignorar y vivir con una aceptable calidad de vida.
Dice un amigo, que la expectativa es la mayor fuente de infelicidad del ser humano y puede que en realidad quienes detestan la Navidad sea porque siguen esperando que Santa o los Reyes Magos de Oriente les traigan lo que pidieron en su carta. Seamos honestos, como explica Waltzingtennessee(de quién ya les hablé en el post “Oh, Dios, mantenme lejos de ese teléfono”), lo importante de la navidad son los regalos, es así.
Claro que no son solo bienes materiales lo que se pide, puede ser un trabajo, un ascenso, un amor, o la paz del mundo. Cada uno confecciona en su mente su propia lista y año tras año queda sin cumplir. Así que a lo mejor no es que no crean en Santa sino que, a la vista de los hechos, no les quiere ni un poquito. Ya tenemos todos una edad (bueno, yo no que soy una muñeca) y no se imaginan ancianos panzudos ni señores con capas doradas, sino que se lo piden al nuevo año tal y como Gil Holroyd le pedía a Pyewacket ser una persona "común y corriente" en el maravilloso cuento navideño Book, bell and candle.
'Me enamoré de una bruja', en Clásicos de La 1
Igual es esa decepción una de las mayores culpables del soberano cabreo que se pillan algunos cuando llegan los renos, Papá Noel, los Reyes de Oriente, porque no llegan claro, ahí está la madre del cordero (otro de los protagonistas de estas fechas, aunque ese si llega y es el único aliciente para muchos en este solsticio de invierno). Y se quedan todos pataleando a lo Lesley Gore. Ríndanse, no existe nada parecido a los milagros navideños por mucho que el cine nos haya hecho creer que sí y perdonen a todos aquellos que de pequeños les hicieron creer que había hombrecillos barbudos que les iban a traer regalos por haber sido buenos. Disfruten de las comidas, cenas, luces y fiestas desenfrenadas que esas sí son de verdad.
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miércoles, 18 de diciembre de 2013
Superficial y vulgar

Tengo la inmensa suerte de tener amigas humanas inteligentes, elegantes, guapas , cultas y muy simpáticas que me cuentan que en los múltiples cursos que han hecho el cromosoma “Y” brilla por su ausencia en las aulas. Mujeres en continua construcción y crecimiento académico y personal que se encuentran solo con otras mujeres en ese mismo proceso, ávidas de aprender y ser cada día mejores. Lo que me cuentan mis amigas humanas lo confirman las estadísticas. Año tras año de las universidades salen un porcentaje mucho más alto de mujeres que de hombres.
Su ansia de mejorar no suele quedarse ahí, las que pueden cuidan su cuerpo y su aspecto, no necesariamente para encontrar pareja sino por el simple afan de perfeccionarse. Sombra aquí y sombra allá, con mejor o peor fortuna, se perfuman y se peinan lo mejor que pueden o saben por respeto a los demás pero sobre todo a sí mismas.
Me contaban esas amigas cómo poco a poco se iban dejando llevar por el maravilloso mundo de los ambientes gays llenos de chicos bien vestidos, afeitados y peinados, inteligentes, divertidos y cultos y lo complicado que era encontrar un hombre con estas virtudes en el desierto de la heterosexualidad. Quizá porque ellos encuentran enfrente a otro hombre y saben de qué va el tema. El santo grial del hombre que se cuida y con el que puedes hablar de cine, de arte y de crecimiento personal. No digo yo que en ese camino Olvido encontrara a su Vaquerizo.
Planea en mí la idea de si no es que a la fuerza ahorcan y las mujeres tienen que trabajar siempre el doble para obtener lo mismo y que la necesidad hace virtud. No sé si esa laxitud en las formas y en el fondo de los varones se debe con al poco nivel de exigencia que la sociedad, mujeres incluidas, les ha regalado hasta el momento. Ya es curioso que el número de licenciadas supere al de los licenciados y sin embargo los puestos directivos sean ocupados en su mayor parte por varones.
Habrá quien diga que estas amigas mías se han vuelto demasiado exigentes pero no veo yo que exijan más de lo que se exigen a sí mismas y de lo que ofrecen al mundo. El nivel de exigencia viene a ser el mismo solo que en muchas mujeres es bidireccional. Ellos siguen esperando a que una mujer maravillosa se conforme con ellos mientras ellas andan buscando lo mejor de ellas y de los demás.
Hubo incluso quién me dijo ante mi crítica acerca del cabello y ropa poco cuidados de un caballero “eres una superficial, le das demasiada importancia al físico”, a lo que yo respondí “No, el problema creo yo es que algunos hombres le dan demasiada poca importancia al físico… en concreto al suyo”.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Perdonen que me ría
Es un mantra absurdo y falso eso de que un buen amigo es ese que está en los momentos malos más que en los buenos porque al igual que cualquier actor sabe que es más difícil hacer una buena comedia que un buen drama es a veces complicado encontrar personas que te quieran lo suficiente como para alegrarse de las alegrías ajenas sin que medie un “pero”. Un “pero” que cuelan en tu historia disfrazada de una advertencia bienintencionada, un “ten cuidado” o te cuelan su propia historia con un “pero yo no”.
Delicada, sutilmente, sin que te des cuenta tratan de inyectarte su tristeza y ensombrecer tu risa o tu alegría sin el menor pudor. La misma falta de pudor que les lleva a no tener la más mínima consideración con la diversión ajena cuando se ponen a llorar en una fiesta, que debía estar igualmente mal visto que reír en un funeral.
Se han perdido las buenas maneras de los tiempos en los que se venía llorado de casa o se esperaba a llegar a ella para soltar sus miserias. Disculpen la escatología del símil pero los médicos dicen que tampoco es bueno retener gases pero la gente educada no va soltando los suyos sin reparo. No es reprimir los sentimientos sino gestionarlos con la entereza del guerrero que espera el momento preciso para expresarlas. Nadie muere por esperar hasta el día siguiente para contar sus penas y compartir los momentos de gloria de los demás. Quién bien te quiere te hará reír cuando llores, reirá contigo y sentirá tu éxito como suyo.
El papel de víctima es tremendamente cómodo porque así se evaden las responsabilidades acerca del destino, se asume que son los otros los responsables de tu tristeza y que no puedes hacer nada para que eso cambie salvo cabrearse con ellos como un niño mimado a quien sus papás no quieren comprarle su juguete. La libertad sin embargo es un camino solitario donde a veces se siente el viento helado y revitalizante de la aventura.
Me da por pensar si es un narcisismo mal resuelto en la infancia esa necesidad de llamar la atención a base de llanto o la necesidad de ocultar la minusvalía de ser incapaz de ver la belleza del mundo cegando a los demás o una mezcla de ambas cosas. Quizá ustedes humanos me puedan ayudar a comprender por qué arrastrar a alguien a la melancolía esta tan valorado en esta sociedad y por qué se considera más sensible a quién se acerca a la tristeza y se instala en ella que a quien decide combatirla haciendo de mundo una fiesta.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Es tendencia....
La belleza y el arte no siempre van de la mano. Si la belleza es aquello que conmueve de forma placentera nuestros sentidos, el arte es desde Kant, aquello que conmueve el alma, lo grandioso, lo sublime, lo inquietante, sin que necesariamente vaya unido al placer. Ambos son efectos de la mirada humana, ni el arte ni la belleza reside en los objetos sino en el interior de nosotros mismos.
Desde las más antiguas civilizaciones el ser humano ha intentado atrapar la belleza, definirla, poseerla, objetivarla, mecanizarla y matematizarla para después reproducirla. La armonía en la música y la simetría en las artes plásticas y pictóricas nos proporcionan la placidez de la belleza mientras la experiencia artística puede producirnos inquietud, terror o sorpresa. Como el amor, ambos nos atraen y nos atrapan.
Intentamos embellecer nuestros cuerpos buscando la perfección a través de la proporción y combinarlo con las creaciones de modistos que se consideran artistas y buscan conmover. Detrás de ésta tendencia hacia la belleza corporal suele ir algo tan humano como el deseo de ser aceptados y queridos. Pero el amor es más parecido al arte que a la belleza, nos enamoramos de quién nos conmueve y nos fascina, al margen de la consideración social que la belleza del ser amado tenga para los demás. Nos enamoramos de lo irrepetible, de lo único mientras buscamos ser amados a través de lo socialmente aceptado.
Al igual que la obra de arte, el ser amado nos atrae por la excepcionalidad que vemos en él. Ahora es Johanna Dray, una modelo que usa una talla 46, la imagen de lo femenino por carnal y exuberante, ayer fue Kate Moss, con una talla 34 la encarnación de la femineidad por su aspecto etéreo y sutil. Ahora dicen que las Dray son más reales que las Moss. Ayer la chica rellenita siguió la dieta de la alcachofa, ¿tiene hoy la delgada hartarse a grasas e hidratos de carbono? Nichos de mercado, eso es lo que somos para los productores de estereotipos cuyo único objetivo es vender sus productos estratificando y homogeneizando el mercado del deseo. Ni el arte, ni la belleza ni el amor les importan un pimiento. Lo bello y lo sublime es intransferible pese a que, mediante las llamadas tendencias, se empeñen en darnos recetas.
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miércoles, 13 de noviembre de 2013
Música bonita: Gasca y El palacio de Linares
El placer de lo sencillo, de la falta de pretensiones y del placer musical por encima de todo es lo que percibí en el directo de ambas formaciones musicales. El Palacio de Linares, heredero del pop fresco nacido en los sesenta, y Gasca con su tecnopop me recordaron lo que es la música bonita. Y en ambos casos pensé: “qué gente más divertida”.
Gasca me llevó al tiempo y al espacio en el que la tecnología es un instrumento más que deja lugar a los sonidos del bajo, la guitarra y la voz de Carlos, que cuenta más que canta, con su voz grave, historias de amor, desamor y nostalgia, que recuerdan al otro Carlos, al mítico Berlanga. El encanto de la falta de alardes vocales deja espacio al conjunto musical, cuya ejecución supera con creces la versión grabada de temas como “Vacaciones”, de su primer trabajo, Telescopio, o de “Abre el Telón” de su última grabación Suerte, y que recuerda por qué merece la pena ir a ver música en directo.
Escuchalo:
Brillante Antonio Batidora (Electrodoméstico Humano) a los teclados, que suplió con creces el modesto espacio del Fotomatón, uno de los bares madrileños que sigue apostando por la música en vivo, y la poca afluencia de personal, sin duda debido a la dura competencia de Pixies y Triángulo de Amor Bizarro en la capital. Los sonidos electrónicos sirven, además que para ser el gotelé de canciones con mal acabado, para hacerlas digeribles a todos los oídos, para crear música. Y los temas de Gasca son un ejemplo.
El nuevo fichaje de Elefant, El Palacio de Linares, una apuesta por el tradicional pop rock guitarrero apoyado en un potente bajo y fuerte presencia de la batería, repasó su aún breve repertorio con homenajes a algún tema de los inicios del pop, como “It’s my party”, de Lesley Gore, entre nuevas creaciones con la misma base desenfadada y divertida con la que nació este género, y letras entre lo irreverente y lo cultureta, algo por lo que yo tengo verdadera debilidad.
Escuchalo pinchando AQUÍ
Adoro esas referencias intelectuales que se dejan caer sin importancia en las letras de canciones sobre historias sencillas: referencias al director de cine Ernst Lubitsh en una canción aún no editada; a La casa es negra, film homónimo del iraní Forung Farrokhzad, o a lecturas de Mao y Marx en “Tejes”, grabadas ambas con voz masculina, pero en este caso magníficamente interpretadas por una fémina. Muy recomendable El Palacio de Linares para quién goce de descubrir cosas que no son lo que parecen a primera oída, de simplificar lo complicado y de hacer de lo intelectual algo cotidiano.
Gasca + El Palacio de Linares
@Fotomatón Bar (Madrid)
Viernes 8 de noviembre de 2013
Publicado originalmente en El Blister
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martes, 12 de noviembre de 2013
Chiptune music, el electro vintage
No cuesta tiempo ni trabajo, decían los puristas rockeros a los primeros que empezaron a usar sintetizadores en sus composiciones allá por los años 80 con el nacimiento del llamado tecnopop. Lo mismo se dice hoy de los pinchadiscos que ya no pinchan discos sino archivos mp3. Espero que ese amor por el trabajo y la laboriosidad en sí mismos y no por la obra artística completa y terminada no lleve a nadie a despreciar este nuevo instrumento musical en el que se han convertido las maquinitas de videojuegos.
Hay quienes usan estas melodías de 8 bits simples y metálicas de su infancia como una técnica al estilo pictórico. Se puede hacer al óleo un cuadro cubista o uno figurativo, y con los sonidos de cacharritos, ya de coleccionista, como las Game Boy, los Spectrum o los sintetizadores caseros, realizar piezas musicales punk o pop pasando por el mamarrachismo más descarado. Este es el caso de los indies Bondage Fairies o Triceratopolis, los post punks Cristal Castles, los rockeros-folk Pornophonique o los irreverentes, y tristemente desaparecidos, Focomelos. A todos estos creadores les une la nostalgia por los rudimentarios sonidos de los juegos electrónicos de su infancia.
Sin embargo hay para quienes esta veneración por las maquinitas les lleva a abordar todo el universo estético de los videojuegos y lo extienden también al montaje escénico de sus conciertos. Tuve el placer de asistir a una pequeña exhibición de los españoles Super Busty Samurai Monkey en la que no solo disfruté de un trepidante y energético ritmo punk sino de la contemplación de unos llamativos juegos visuales de luces y proyecciones. La contemplación misma de la Game Boy, con la que uno de sus componentes interpretaba, formó parte de mi experiencia estética.
En torno a estas mínimas composiciones enlatadas se ha conformado el movimiento chiptune que cuenta con su propio festival desde 2006. 8bitpeoples, sello discográfico neoyorkino fundado en 1999 y enfocado en la estética de los 8bits, organiza el Blip Festival en el que se incorporan exhibiciones de video, talleres y performances alrededor de este mundo de vintage tecnológico. Nueva York, Tokio, Melbourne y Aalborg (Dinamarca) han acogido las siete ediciones con las que de momento ha contado este festival. En el documental Reformat the planet se muestra todo lo que se mueve alrededor de este movimiento geek.
Está por ver si esta corriente alcanza o no el estatus de género musical que solo dan los años, o si queda relegado al anecdotario freak. Pero eso es lo de menos para unas creaciones cuyo germen es el juego. Nadie espera más que la recompensa de la diversión cuando enciende una videoconsola.
Originalmente publicado en El Blister
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Riot Grrrls: las chicas que no nacieron para groupies
Honrosas excepciones femeninas cuajan la historia del punk desde mucho antes de que se acuñara el término Riot Grrrls aquel agosto de 1991 en la ciudad de Olympia (Washington), pero en aquel ‘Girl Day’, celebrado en el marco de la International Pop Underground Convention, había algo más que la mera presencia de mujeres haciendo música. Estaba la conciencia de cristalizar un movimiento político y cultural que reivindicaba el papel de las mujeres como creadoras, y no como meras espectadoras. Pocos lenguajes musicales tan apropiados como el punk para denunciar los abusos, el segundo plano que habían ocupado las mujeres en la escena del punk-rock, y para denunciar el ambiente violento que se vivía en los conciertos de hardcore. La filosofía del “hazlo tú mismo y hazlo ya”, “exprésate y se tú mismo” era la más apropiada para gritarle al mundo que estaban preparadas para hablar de sí mismas en un lenguaje copado por nombres masculinos, y que servían para algo más que para sujetar las chaquetas de sus novios y aplaudir en los conciertos.
Patti Smith, Siouxie Sioux o Kim Gordon abrieron camino usando el lenguaje del punk pero sin la conciencia reivindicativa que tuvieron Alison Wolf y Molly Newman, integrantes de Bratmobile, quiénes junto a Kathleen Hanna, vocalista de Bikini Kill, publicaron el fanzine “Riot Grrrl!”. Ellas saben que la música es uno más de los discursos en los que las mujeres han sido obviadas y veneran la herencia de Betty Friedan (una de las intelectuales más influyentes en el feminismo de nueva ola surgido en los 60) Saben que, pese a haber conquistado derechos civiles, sigue existiendo el malestar indescriptible del que hablaba la Friedan en ‘La mística de la femineidad’ de quién no se siente autor sino personaje de una novela que escriben otros, resumido en el “Don’t need you to say we’re cute. Don’t need you to say we’re alright” que cantaba Hanna. La misma Hanna que pintó con spray “Kurt Smells Like Teen Spirit” en el muro de Cobain inspirando el título de uno de los temas más conocidos de Nirvana.
“Who invented the typical girl?” se preguntan The Slits, una de las bandas femeninas pioneras en la escena punk que participó en el encuentro de Olympia, en su canción “Typical girls”. Ya antes The Runaways pedían luchar como lo hacían los chicos en “I wanna be where the boys are” y así lo hizo a finales de los setenta Paloma Romero (Palmolive), la malagueña actualmente reconvertida al cristianismo, cuando decidió formar parte de The Flowers of Romance junto a Simon John Ritchi, más conocido como Sid Vicious, antes de ser la batería de The Slits y posteriormente de The Raincoats, otro mítico grupo de punk hecho por mujeres.
Movimiento el de las Riot Grrrls casi olvidado hasta la triste noticia de la detención del grupo ruso Pussy Riot, acusadas de vandalismo por la grabación de uno de sus videoclips en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú en marzo de 2012, y que nos recordó, en un lenguaje alejado del intelectualismo, que algunas mujeres estamos cabreadas con una sociedad que nos dice mujer igual tonta, igual débil, igual mala. Amén hermanas.
Originalmente publicado en El Blister
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viernes, 18 de octubre de 2013
Antipatriota
No sé si es porque llevo demasiado tiempo habitando este planeta por lo que cada vez la realidad social y cultural me parece menos fresca y más conservadora. Puede ser que a mis ojos se sorprendan ya por muy pocas cosas, no digo yo que no, pero me da por pensar si no es que un pequeño censor se ha ido instalando en los subconscientes de los humanos con la paciencia de un liquen y se echan las manos a la cabeza por cualquier cosa.
Hace unos días leí que un actor, cantante, showman…un juglar vaya, Albert Plá, conocido por su irreverencia, había dicho que España le daba asco y vi como los medios y la población se escandalizaban ante tamaña blasfemia. Puedo estar o no de acuerdo con esta afirmación y ni en un caso ni en otro coincidirán mis motivos con el señor Plá pero ni ha robado ni ha matado a nadie. Hay quién dice que no merece estar en un recinto público que pagamos todos y a mí me surge la duda de si ahora resulta que solo quién esté de acuerdo con el Estado tiene derecho a utilizar instalaciones que pagamos todos, su espectáculo incluido.
Este escandalizarse tiene, además, el efecto perverso de hacer publicidad a un señor al que muchos ni conocían y ese uno de los motivos por los que el Gran Teatro de Cáceres ha decidido mantener la obra en cartel. No ha sido la transgresión de su expresión artística la que ha despertado las adormecidas mentes de los ciudadanos y las instituciones sino que sea enemigo de la patria (y de la civilización cristiana a lo mejor, quién sabe). Una estrategia de marketing que ya inventaron los Sex Pistols.
Se impone el cotilleo y el amarillismo en nuestras artes en lugar de la calidad. No sé si este es un buen o mal espectáculo, eso deberían juzgarlo los espectadores con su asistencia o no y no los organismos estatales que en otras ocasiones han prestado sus recintos, que pagamos todos, a instituciones religiosos que a muchos ofenden con sus juicios acerca de lo hacen o dejan de hacer los adultos en sus alcobas y con sus cuerpos.
El arte ha desaparecido de escena dejando el protagonismo a patrioterismos varios, el del autor y el de quienes han criticado sus declaraciones y no sé si es un país libre aquel en el que no puedes nombrar a Dios ni a la patria en vano sin que una turba popular exija tu cabeza.
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miércoles, 9 de octubre de 2013
Create mainstream market

Es muy comentado entre mis amigos humanos que superan la treintena que el mainstream antes molaba y que hasta la cultura popular o incluso populachera, si no de mucha calidad, era al menos divertida. No me creo todo lo que me dicen y menos de alguien que habla de mainstream que es una palabra que ya tiene cierto tufo a elitismo hipster. Si ya…hipster también es un palabro que usan los modernos para referirse a otros modernos muchos de los cuales son modernos precisamente por añorar y reutilizar lo antiguo (vintage en modernil).
Como digo, no me acababa de fiar de estos amigos que no hay más que echar un ojo a su ropa para intuir que en su tierna infancia querían ser como Kevin (Aquellos maravillosos años) y en su tierna juventud como Toni (Cuéntame). Sospechaba yo que pudiera más su amor por la añoranza, por el hecho mismo de añorar y no por lo añorado, que su objetividad. Así que decidí sacrificar el valioso tiempo que dedico al secado de mis uñas y me adentré en el archivo audiovisual babilónico de nuestros días, youtube.
Vino a mi memoria un magazine televisivo pionero de la prensa rosa en formato audiovisual del que me habían hablado los hipsters amantes del vintage que odian el mainstream, “Bla bla bla” y efectivamente quedé maravillada. Dudo mucho que algo así pudiera ocupar hoy el espacio primetime de los hoy llamados programas de cotilleo. Para muestra una intro.
Qué imágenes, que preguntas, que respuestas, que impecables guiones irónicos y picantes sin caer en lo soez y, sobre todo, ¡qué personajes!. Hay que tener mucho ingenio para mezclar travestis, actores de renombre, punkies y personajes de la alta sociedad con esta elegante armonía.
Muchos de ustedes pensarán que esta reflexión adolece de superficialidad y ligereza teniendo en cuenta la gran crisis mundial pero yo veo en esta bajada en la calidad de lo popular no solo un síntoma sino una causa de la decadencia cultural y ética de nuestros tiempos. El café para todos ahora ya no tiene ni pizquita de ese “Colombia” al que muchos cogieron el gusto sin querer mientras merendaban chorizo de pamplona.
Hay una estrategia de marketing basada en crear necesidades más que en detectarlas. Inventar un producto que nadie necesita y luego crear la necesidad con artes de ilusionista. Muy mala fama tiene esta técnica en cuanto al engaño que encierra pero tiene su lado positivo y es esa parte de descubrimiento del gusto de nuevos placeres. En aquellos tiempos quién más quién menos, sabía los nombres de los buenos actores, de los músicos punteros y de las personas que hacían cosas más allá de ser televisivos.
Mi duda es si eso no es un proceso premeditado de aborregamiento perpetrado por oscuras fuerzas malignas o si esta bajada de calidad y variedad es consecuencia de una falta generalizada de talento o de interés del público. Si es que conviene a las élites económicas, culturales o gubernamentales que el pueblo llano siga cogiéndole el gusto a lo vulgar y no clame por la excelencia o es que el virus de la pereza mental se ha extendido entre la plebe.
Al igual que la comida rápida es adictiva por su fácil deglución pero carece de nutrientes que propicien un organismo fuerte y saludable me da por pensar si esto no corresponde a una estrategia de debilitación intelectual para crear una masa dócil. Pero oigan ustedes, yo soy una muñeca sin personalidad y a lo mejor he sido abducida por los hipsters elitistas que aman el vintage y odian el maiesteam.
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jueves, 13 de junio de 2013
I’m a show business
Así pidió Olvido Gara a Jesús Ordovás la anunciara en la presentación de su libro Viva el Pop como una show business porque es una de esos personajes que, como Lola Flores, ni bailan ni cantan ni “falta que les importa”. Cincuenta años cumple hoy Olvido-Alaska-Fangoria y treinta y siete van ya desde su aparición como adolescente punk en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Como a todos los grandes unos pocos la adoran otros pocos la odian y todos la conocemos.
Se reconoce como punk aunque es repudiada por la mayor parte de los que dicen serlo porque no viste ni canta como se supone tienen que hacerlo los punks. Pero ¿acaso hay algo más punk que hacer lo que se quiere cuándo y cómo se quiere sin mirar si al resto le gusta o no?. Como ya apunté en My beautifull self economy la actitud punk es no comprometerse con nada ni nadie más con uno mismo y eso es lo que Olvido ha hecho siempre.
Alaska camina sin escuchar a quienes la acusan de poco fiel a sí misma o de falta de talento por los senderos del punk, el pop, el glam y el sinth. Ni la más alta ni la más guapa ni la más rubia, más bien todo lo contrario, algo tendrá Olvido para seguir triunfando. Ningún pudor tiene en participar en realities ni en programas del corazón como no lo tuvo en gritar que quería ser un Bote de Colón.
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miércoles, 12 de junio de 2013
Programa en espiral II
Las imágenes que vimos en el capitulo The entirey History of you de la miniserie Black Mirror está cada vez mas cerca de ser una una realidad. Si resultaban poco discretas unas gafas ahora pare grupo de investigación dirigido por Jang-Ung Park, ingeniero químico en el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (Corea del Sur) trabaja en unas lentillas con las funcionalidades de las Google Glass.
A la problemática que señalé en mi post Programa en Espiral se añade la posibilidad de exposición de vidas ajenas sin que estas tengan conciencia de que están siendo grabadas. Esto supone otro giro en cuanto a la percepción humana de la realidad sino la posible aparición de suspicacias ya que quizá no sepamos quién está grabando y almacenando nuestros actos.
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viernes, 7 de junio de 2013
The Modern Prometheus
Uno de los mitos estéticos que casi nadie cuestiona es la belleza de la juventud. Solo envejece lo que vive y la muerte es el único remedio a la transformación de los cuerpos con el paso de los años. Salvo la pura animalidad reproductiva no veo qué puede motivar este enaltecimiento de la inexperiencia, el desconocimiento y la vulgaridad. Las arrugas son las pruebas arqueológicas de años en los que se ha crecido, aprendido y evolucionado.
Me resultó curioso comentar el maravilloso film Amour con mis amigos humanos y cómo todos incidían en lo terrible que les parecía la imagen de la vejez. Yo en cambio solo percibí muestras de amor y cantos a la vida en los breves diálogos en las delicadas escenas cotidianas. No vi nada terrible en la historia de una pareja que han recorrido la vida de la mano con sus penas sus alegrías y sus esperanzas.
Solo las muñecas como yo no envejecen y eso es lo que yo veo en las pantallas y en los papeles, muñecos. Los cuerpos son productos del diseño humano, en el mejor de los casos, de quién los luce y en el peor de la maquinaria económica que se sostiene vendiendo eterna juventud. Rostros irreconocibles de actores y modelos aparecen en las pantallas con una belleza artificial puede que superior a la que se le atribuye a la juventud pero no tiene que ver con ella más que de forma remota. Lo que pasó ya no vuelve y yo diría que ni falta que hace. No hay nada más humano que lo artificial que separa del sometimiento a la naturaleza de la animalidad, como dice Agrado “uno es más auténtico cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí mismo”
Tened la valentía de no delegar en otros vuestra capacidad creadora y vuestros criterios estéticos. Nadie os obliga a ser igual a la modelo que anuncia bañadores salvo el miedo a ser vosotros mismos. Hace poco he vuelto a escuchar eso de “apuesta por la mujer real” en una campaña publicitaria de una gran cadena de tiendas de moda, y sigo sin comprender por qué eso es más real que una mujer sin ellas. Apostad por vosotros mismos, no os comparéis con nadie y, por supuesto, no sufráis si nadie más que vosotros lo hace. Sed vuestro su único punto de referencia y elegid vuestros mitos si lo deseáis sabiendo que son eso, mitos que pueden inspirar pero son los responsables de vuestro camino. Asumid que sois vuestro doctor Frankenstein y vuestro moderno Prometeo. Asumid humanos la responsabilidad sobre vuestros cuerpos y amadlos, no la escondáis entre conceptos naturales de belleza estándar o de juventud o vejez.
Me resultó curioso comentar el maravilloso film Amour con mis amigos humanos y cómo todos incidían en lo terrible que les parecía la imagen de la vejez. Yo en cambio solo percibí muestras de amor y cantos a la vida en los breves diálogos en las delicadas escenas cotidianas. No vi nada terrible en la historia de una pareja que han recorrido la vida de la mano con sus penas sus alegrías y sus esperanzas.
Solo las muñecas como yo no envejecen y eso es lo que yo veo en las pantallas y en los papeles, muñecos. Los cuerpos son productos del diseño humano, en el mejor de los casos, de quién los luce y en el peor de la maquinaria económica que se sostiene vendiendo eterna juventud. Rostros irreconocibles de actores y modelos aparecen en las pantallas con una belleza artificial puede que superior a la que se le atribuye a la juventud pero no tiene que ver con ella más que de forma remota. Lo que pasó ya no vuelve y yo diría que ni falta que hace. No hay nada más humano que lo artificial que separa del sometimiento a la naturaleza de la animalidad, como dice Agrado “uno es más auténtico cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí mismo”
Tened la valentía de no delegar en otros vuestra capacidad creadora y vuestros criterios estéticos. Nadie os obliga a ser igual a la modelo que anuncia bañadores salvo el miedo a ser vosotros mismos. Hace poco he vuelto a escuchar eso de “apuesta por la mujer real” en una campaña publicitaria de una gran cadena de tiendas de moda, y sigo sin comprender por qué eso es más real que una mujer sin ellas. Apostad por vosotros mismos, no os comparéis con nadie y, por supuesto, no sufráis si nadie más que vosotros lo hace. Sed vuestro su único punto de referencia y elegid vuestros mitos si lo deseáis sabiendo que son eso, mitos que pueden inspirar pero son los responsables de vuestro camino. Asumid que sois vuestro doctor Frankenstein y vuestro moderno Prometeo. Asumid humanos la responsabilidad sobre vuestros cuerpos y amadlos, no la escondáis entre conceptos naturales de belleza estándar o de juventud o vejez.
jueves, 30 de mayo de 2013
My beautiful selfish economy
Hazlo tú mismo y hazlo ya es una de las máximas del punk. Sepas o no sepas tocar la guitarra, sepas o no sepas cantar hazlo y exprésate. Sepas o no de moda créate tu propio estilo, rompe las prendas, desgástalas, píntate el pelo de colores imposibles. El punk significa acabar con el poder de las grandes corporaciones y apostar por los valores individuales. Eso es a lo que apunta el nuevo modelo económico al que se parece tender. Si no te lo dan lo coges tú, diferénciate de la masa y vende lo que seas. No hay un juez acerca de la calidad más allá de que si te lo compran vale.
Reivindicar el propio espacio y no buscar un lugar donde encajar. Roto el contrato social por incumplimiento de las grandes empresas y de los gobiernos se impone el pensamiento posmoderno de la pluralidad de individuos diferentes remando hacia sí mismos como salida a la crisis económica. Lo que hoy se llama emprendimiento se fundamenta en esa misma filosofía y hoy parece la panacea para la crisis económica de la que, por otro lado, se habla como si fuera una especie de fenómeno natural del que nadie es responsable. ¿Acaso “When you got no money I got no emotions for anybody else” (No feelings, Sex Pistols) no encaja a la perfección con el sistema económico liberal e individualista?. El punk se declara abiertamente egoísta y egocéntrico el mismo canto a la autosuficiencia que proclama la cultura del emprendedor.
El punk nunca se avergonzó de ganar dinero con lo que hacía, cuanto más mejor, ni pretendía ser un colectivo, no tuvo jamás un sentimiento de solidaridad con los iguales más allá del grito de rechazo hacia unos modelos sociales que habían fracasado. Los valores de igualdad, libertad y fraternidad no eran más que una patraña de los Estados que prometían un mundo mejor tras el purgatorio. Un mundo mejor de colectivización que llegaría tras una época de transición que nunca acabó de pasar. Rota la confianza en la comunidad solo queda creer en uno mismo y apostar por los proyectos propios por muy descabellados que sean. El punk no cree en el amor al prójimo ni en la colectividad porque no son más que espejismos engañabobos. Es el grito de la decepción que, a diferencia su hijo llorica el grunge, es pura vida, pura acción.
Liberados del herido de muerte Estado de bienestar queda la falta de responsabilidad con los que no dan más que promesas que sabemos que no van a cumplir. Ese descaro que tenía un punki que pululaba hace años por Madrid portando un cartel con la leyenda “No es para comer es para drogas” y que tuvo Johnny Rotten afirmando que su vuelta no se debía a ningún tipo de romanticismo sino a llevarse la pasta es lo que hoy vuelve no sé si para quedarse o como transición hacia otro modelo de colectivización.
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Reivindicar el propio espacio y no buscar un lugar donde encajar. Roto el contrato social por incumplimiento de las grandes empresas y de los gobiernos se impone el pensamiento posmoderno de la pluralidad de individuos diferentes remando hacia sí mismos como salida a la crisis económica. Lo que hoy se llama emprendimiento se fundamenta en esa misma filosofía y hoy parece la panacea para la crisis económica de la que, por otro lado, se habla como si fuera una especie de fenómeno natural del que nadie es responsable. ¿Acaso “When you got no money I got no emotions for anybody else” (No feelings, Sex Pistols) no encaja a la perfección con el sistema económico liberal e individualista?. El punk se declara abiertamente egoísta y egocéntrico el mismo canto a la autosuficiencia que proclama la cultura del emprendedor.
El punk nunca se avergonzó de ganar dinero con lo que hacía, cuanto más mejor, ni pretendía ser un colectivo, no tuvo jamás un sentimiento de solidaridad con los iguales más allá del grito de rechazo hacia unos modelos sociales que habían fracasado. Los valores de igualdad, libertad y fraternidad no eran más que una patraña de los Estados que prometían un mundo mejor tras el purgatorio. Un mundo mejor de colectivización que llegaría tras una época de transición que nunca acabó de pasar. Rota la confianza en la comunidad solo queda creer en uno mismo y apostar por los proyectos propios por muy descabellados que sean. El punk no cree en el amor al prójimo ni en la colectividad porque no son más que espejismos engañabobos. Es el grito de la decepción que, a diferencia su hijo llorica el grunge, es pura vida, pura acción.
Liberados del herido de muerte Estado de bienestar queda la falta de responsabilidad con los que no dan más que promesas que sabemos que no van a cumplir. Ese descaro que tenía un punki que pululaba hace años por Madrid portando un cartel con la leyenda “No es para comer es para drogas” y que tuvo Johnny Rotten afirmando que su vuelta no se debía a ningún tipo de romanticismo sino a llevarse la pasta es lo que hoy vuelve no sé si para quedarse o como transición hacia otro modelo de colectivización.
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viernes, 24 de mayo de 2013
Programa en espiral
El nacimiento de las redes sociales trajo consigo la tendencia a compartir experiencias con cientos de personas. Simples frases de encabezamiento narrando el devenir diario, buenas o malas noticias, o fotos de acontecimientos más o menos importantes. Poco a poco esto derivó en un cajón de sastre en el que se mezclaban fotos de la tortilla de patata del domingo con imágenes vintage de la primera comunión. Las pequeñas cámaras de los teléfonos móviles facilitaban mucho la labor aunque aún había que esperar a llegar a casa para compartirlas con la humanidad internautica. Los smartphones han acortado aún más el tiempo y las tan anunciadas Google Glass prometen compartir a tiempo real. A una palabra va a grabar y colgar en la red lo que el pequeño o gran exhibicionista que las porte crea que merece ser visto por el mundo así como verse satisfecho el instinto cotilla que sus contactos llevan dentro.
Mucha polémica ha causado este invento de Google acerca del respeto hacia la intimidad de los otros pero poco he oído acerca de las consecuencias que esto puede tener para la vida del dueño de las gafas que todo lo ven. Tanto afán por compartir experiencias lleva en muchas ocasiones a que esas mismas experiencias no se vivan de forma intensa. Si uno está pendiente de retratar o ser retratado pierde la atención sobre los hechos reales de los que se supone disfruta. La experiencia que se pretende retratar queda modificada por esas otras experiencias que ahora parecen más importantes como posar o enfocar. Ganas me dan en ocasiones de emular a Isabel Pantoja en aquel “no me vais a grabar más”.
Pero hay otra consecuencia para la noción de experiencia con la que vivimos que me inquieta aún más y que ya uno de los capítulos de Black Mirror, una brutalmente maravillosa serie que se emitió mucho antes de que se anunciaran las gafas de realidad aumentada.
No me atrevería a decir que la posibilidad de ver una y otra vez acontecimientos pasados sea buena o mala simplemente es algo que va a cambiar de forma radical la percepción de la realidad. Poder analizar esos detalles que en el momento en que vivimos la experiencia no vimos, aquel gesto o mirada del otro que se nos escapó porque teníamos la atención fijada en otro lugar. Porque la mente es caprichosa y no percibe todo lo que nuestros sentidos pueden alcanzar. Realidad aumentada le llaman a ese revivir y completar como un cuadro cubista todas las percepciones una superpuesta sobre la otra a la luz de otros pensamientos y en otro tiempo. Ya no existirá el “yo no vi” ni el “yo no escuché” ni el autocompletar vacíos al que tiende la mente cuando recordamos en favor de la supervivencia de nuestro esquema del mundo. Será el principio del fin d los recuerdos tal y cómo los conocemos hoy. ¿Quién puede resistirse a eso? ¿quién no ha querido revivir un momento que se le escapó?, una mirada, un gesto, una palabra escuchada a medias. Podremos someter a luz de gas a los demás y a nosotros mismos y entrar en el Programa en espiral.
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martes, 21 de mayo de 2013
No me decepciones……
Diecinueve días han esperado los fans de Placebo para conocer lo que el grupo musical quería comunicarles. Un reloj digital sobre un fondo psicodélico mostraba en su web una cuenta atrás sin ninguna referencia al anuncio que la banda iba a lanzar. ¿Nuevo vídeo? ¿Un single en primicia quizá?. Pegados a la pantalla permanecieron la mañana del 21 de mayo hasta que al mediodía en la pantalla aparecieron seis ceros. Y entonces….entonces la nada…Tras unos minutos de estupefacción ante la estaticidad de la web los que han podido reaccionar han corrido a las redes sociales por si había alguna noticia al respecto mientras otros intentaban sin éxito actualizar la página que finalmente ha colapsado. Loud like love ha twitteado la banda, nuevo disco han pensado acertadamente los fans que intentaban acceder a la web sin éxito esperando oír lo nuevo Placebo. Porque es lo que se espera de un grupo de música, que muestre su música. Pues no, solo el nombre y unas cuantas fotos del nuevo álbum junto a las fechas de los conciertos de la gira de presentación.
Profundamente decepcionados han quedado sus fieles, por la falta de previsión técnica pero sobre todo por la descompensación entre la expectativa y lo obtenido. Los anunciados fuegos artificiales estaban caducados y no han pasado de petardos infantiles. Cierto es que no se prometía explícitamente nada pero a los destinatarios se les ha quedado la misma cara que se le queda a uno cuando recibe un paquete envuelto en lazos de raso y dentro encuentra un escurridor de pasta. Es decir...sí es útil y tal pero no se corresponde con el envoltorio.
Placebo no son solo unos señores que hacen temas tan maravillosos como Special needs sino una marca y no puede permitirse estos fallos en su estrategia de marketing tal y como no lo puede hacer ninguna empresa que quiera mantener su prestigio. Una de las bases fundamentales para que una marca sea reconocida como buena o deseable por el público es la confianza que se gana con los años a base de cumplir con lo que ha prometido de forma explícita o implícita. La notoriedad o visibilidad que pueda ganar una marca con una llamativa campaña de publicidad se vuelve en su contra si lo que se obtiene, bien sean productos emocionales o físicos, no es de la misma magnitud. La imagen de marca se resiente y es difícil recuperar la confianza depositada. La fiabilidad es uno de los valores intangibles más importantes de una institución, empresa o persona. De la misma forma que una empresa que no cumple lo que se espera de ella una persona que repetidas veces anuncia con gestos o palabras futuras acciones que no cumple pierde todo tipo de credibilidad y se hace poco deseable para mantener con ella cualquier tipo de relación laboral o afectiva. Ilusionar es una de las prácticas más efectivas para obtener atención y un factor fundamental para el éxito pero la desilusión tira por tierra la buena imagen con la que se pudiera contar. Tengo un gran amigo que siempre cumple sus promesas pero, como él dice es porque hace muy pocas y ahí está el kit de la cuestión. No generes expectativas que no estás en disposición de cumplir.
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viernes, 17 de mayo de 2013
“Oh, Dios, mantenme lejos de ese teléfono”
La tecnología tiene indudables ventajas en cuanto a inmediatez y, en estos momentos, economía. Es muy difícil escapar a algo que es barato, cuando no gratis, y prácticamente instantáneo pero estas herramientas pueden convertirse en aliados del diablo. Estar comunicado permanentemente no tiene un gran coste económico pero puede tenerlo a nivel personal. Se supone que uno está localizable y disponible las veinticuatro horas del día para cualquiera de los contactos que uno tiene en cualquier red social y para cualquier asunto. El tic que indica que has leído un mensaje te obligan, en muchos casos, a responder algo que no te apetece o para lo que no estás preparado, lo que puede suponer una mala respuesta o una mala interpretación de la respuesta.
Tanto para el que es requerido como para el que requiere las consecuencias pueden ser fatales. El receptor porque se ve obligado a responder una y otra vez a preguntas y más preguntas y a dar millones de explicaciones acerca de su ocupación y de por qué no puede o no quiere responder, algo que resulta francamente incómodo ya que supone una importante invasión de su privacidad así como una pérdida de tiempo y concentración para lo que sea que esté haciendo, y el emisor porque entra en una espiral de desesperación por falta de comprensión. “Oh, Dios, mantenme lejos de ese teléfono”, eso decía Dorothy Parker en Una llamada telefónica (texto en castellano).
Lo que está pensado para unir separa, no solo de la persona con la que se intenta desesperadamente comunicar, sino de con quien en ese momento se está teniendo contacto real. Todos hemos vivido el momento en el que remueves el café y piensas si debes irte y dejar solo a tu amigo y su móvil de última generación porque tienes la sensación de estar continuamente interrumpiendo sus conversaciones con tu insulsa presencia.Podría decirse que padezco algo de tecnofobia, contradictorio teniendo un blog, pero no estoy dispuesta a que las tecnologías dominen mi vida personal.
Un exceso información, que resulta no ser tal por falta de contexto, da lugar a una confusión que lleva a otra y he visto como causaba verdaderos cismas en relaciones amistosas o de pareja. Hay una necesidad de tener permanente contacto que se cree suplida por ciento cincuenta caracteres o, lo que es peor, por el signo evidente de que el mensaje ha sido abierto, que no quiere necesariamente decir que haya sido leído ni mucho menos comprendido. La comunicación personal se ve así sustituida por un ilusionismo de comunicación. Lo que dice una mirada o una sonrisa no lo dicen mil palabras, ni mil mensajes de mil palabras….No quiero pensar qué hubiera sido de la protagonista del cuento de Dorothy Parker hubiera tenido móvil con WatsApp.
P.D. Tengo que agradecer este post a todos mis amigos pero especialmente al responsable de Waltzingtennessee, un blog de arqueología musical, al que tengo el gusto de conocer y gracias al cual descubrí al personaje de Dorothy Parker y su maravilloso cuento tan terrible como real.
lunes, 13 de mayo de 2013
Trade Mark
Últimamente cada vez que hablo con personas que se dedican a la comunicación y el márketing sale a relucir el término "Branding personal", la marca personal que dejamos en las personas a las que conocemos o en las empresas para las que trabajamos o queremos trabajar. Los seres humanos somos poliédricos. A lo largo de nuestras vidas asumimos diferentes papeles, que pueden o no coincidir en el tiempo, y pasamos por diferentes etapas vitales. No obstante, los manuales de branding personal insisten en que ha de haber una coherencia en esa imagen que transmitimos a los demás acerca de lo que somos para que nuestra "marca" sea sólida, fiable y eso se traducirá en éxito.
Tener claro quienes somos, hacia dónde vamos, que imagen queremos transmitir y trabajar para que esa idea quede impregnada en las mentes de los demás, ese es el camino de la gloria en cualquier aspecto vital. No solo eso, sino que esa personalidad ha de ser coherente y corresponderse con la realidad. Siento contradecir a estos gurús y decir que a mi eso me parece imposible. En el terreno profesional, a menos que seas una estrella, son muchos los que en alguna ocasión han tenido que mantener en pie más de una "marca" personal para poder comer. No queda mas remedio que ser un transformista si uno tiene que combinar el trabajo que le sustenta con una personalidad creativa.
Hace un tiempo conocí a una jovencísima pareja, tatuadora ella, escarificador él, y comentábamos que lo habitual en la gente que ahora tiene de cuarenta años para abajo es tener algún tatuaje, piercing o escarificación y que no tiene mucho sentido que se tenga que seguir escondiendo. Ninguno supimos responder por qué, siendo que la mayor parte de las personas en edad laboral tienen su cuerpo adornado se sigue asociando con poca seriedad en la mayor parte de los trabajos de oficina o cara al público. Salvo que uno se dedique precisamente a eso, al mundo de las artes o de la noche se ve obligado a tapar los signos de su personalidad o está condenado a la marginalidad. Si no eres de esa pequeña parte de la población la solución suele pasar por llevar estos signos en lugares donde puedan ocultarse pero claro ¿para qué llevarlos si no los puedes lucir?. Solo son elementos superficiales que en nada afectan a las capacidades intelectuales ni profesionales pero que a todos los efectos suponen un obstáculo. No se si es porque el grueso de las empresas sigue estado ocupado por mentes ancladas en el siglo pasado o porque ese conservadurismo se ha transmitido de generación en generación como un gen. Yo no descartaría como ventaja competitiva poner frente a la mesa de una entidad bancaria que quiera renovar su imagen y acercarse a las nuevas generaciones a una persona que luzca tatuajes sin pudor y en la que se pueda reconocer como igual.
martes, 7 de mayo de 2013
Moda punky en galerías
Así rezaba Muy Punk un tema de La Polla Records, una de las formaciones musicales más influyentes en el panorama musical punk español. Evaristo Páramos, lider de la banda y todo un visionario, ya dio fe en los inicios de este movimiento acerca de su tendencia a ser comercializado y subsumido precisamente por aquello contra lo que dice revelarse, la economía de mercado y el orden establecido. Un sentimiento contradictorio asalta a quienes, como yo somos admiradores de esta tendencia estética y ética al saber que el MOMA de Nueva York abre al público la exposición PUNK: Chaos to Couture, dedicada a este movimiento y que la lujosa firma de moda Yves Saint Laurent ha retomado este estilo para su colección otoño-invierno 2013-14 además de colaborar con sus diseños con el grupo de electrónica Daft Punk. Y es que la filosofía y el movimiento punk siempre llevará a sus espaldas la maldición de que sus representantes más conocidos fueran producto de la mercadotecnia de una diseñadora de moda y de un productor musical. Viviane Westwood y el fallecido Malcom Mc Laren fabricaron para la industria a los Sex Pistols, encarnación del punk para muchos, farsantes para otros.
No deja de ser un homenaje agridulce este que tanto Met como Saint Laurent hacen a la estética que nació del grito de protesta de unos jóvenes que se sentían la basura de un sistema que les dejaba sin esperanzas y que decidió darle la razón vistiéndose con deshechos. La exposición del Metropólitan se presentó al estilo de un estreno de cine con su alfombra roja cuajada de estrellas y modelos que lucieron sus estilismos muy alejados, en la mayor parte de los casos, de la estética del punk. No digamos ya de la ética de una de las tribus urbanas que pretendió reivindicar la marginalidad. Fue un acto social limpio del puñetazo al poder y al orden establecido. El mismo sistema de poder contra el que The Clash cantaba Career Opportunities ensalza hoy esta estética en un momento económico de paro y recortes sociales muy similar a aquellos setenta en los que nació el movimiento que Mc Laren y Westwood supieron aprovechar.
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